3 de abril de 2025

EDITORIAL | La urgente necesidad de priorizar a los adultos mayores y la ruralidad

La ineficiencia de la burocracia municipal y la falta de respuesta del concejo ante las demandas urgentes de los vecinos, especialmente en zonas rurales. Un llamado urgente a revisar los procesos administrativos y a fortalecer la coordinación entre las delegaciones locales y la municipalidad para evitar nuevas tragedias.

La lamentable muerte de la adulta mayor María Eudolia Caricheo Pailalef, ocurrida recientemente, debido a la falta de respuesta oportuna a su solicitud de limpieza de una fosa séptica, pone de manifiesto una situación alarmante en la comuna de Fresia: la necesidad urgente de abordar con prioridad y eficiencia las demandas de los adultos mayores y de las personas que residen en sectores rurales.

De acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2023, en Fresia viven 2.276 personas mayores de 65 años, lo que representa el 18,1 % de la población total. Este dato refleja un envejecimiento poblacional que exige políticas públicas claras y eficaces para garantizar el bienestar de este grupo. Además, de las 12.593 personas que habitan la comuna, 4.623 residen en áreas rurales (36,7 %), lo que evidencia la necesidad de que las políticas municipales se adapten a las diversas realidades geográficas y sociales.

En el caso de María Eudolia, las evidencias recopiladas, incluidas comunicaciones formales y mensajes, demuestran que la solicitud de asistencia se realizó de manera reiterada, no solo por la afectada, sino también por vecinos y la Junta de Vecinos de Alto Bonito. Incluso un concejal manifestó su preocupación antes del fatal desenlace, lo que subraya que el problema era conocido a nivel municipal. Sin embargo, la respuesta institucional fue deficiente y tardía. La situación fue alertada en múltiples ocasiones, pero la falta de acción fue evidente o tardía.

Ante este escenario, surge una pregunta fundamental: ¿por qué los vecinos de Tegualda deben dirigirse a la Municipalidad de Fresia cuando ya existe una delegación en la misma localidad? Según lo relatado por una amiga cercana que acompañó a la señora María, ella acudió el año pasado a dicha delegación en busca de ayuda. Sin embargo, no se ofició la solicitud ni se le dio el seguimiento adecuado. Esto plantea la posibilidad de que hayan ocurrido fallos adicionales en los procedimientos administrativos. Esta desconexión entre las oficinas locales y la administración central no solo evidencia una deficiencia organizacional, sino que también refleja una grave falta de coordinación que afecta directamente a los ciudadanos, especialmente a aquellos que más dependen de los servicios municipales, como los adultos mayores y los residentes de áreas rurales. Otra interrogante que surge es si estas delegaciones cuentan con el personal adecuado para atender las necesidades de la comunidad, o si es necesario reforzarlas con más personal capacitado para dar respuestas oportunas y eficaces.

Uno de los aspectos clave, además de este caso es el rol del concejo municipal, cuyo trabajo debería ser más proactivo en situaciones como esta. En lugar de simplemente derivar las solicitudes a las autoridades competentes, el concejo debería jugar un papel activo en el seguimiento de los problemas que afectan a la comunidad. Sin embargo, lo que se observa con frecuencia es una falta de respuestas adecuadas y claras ante las solicitudes que se plantean en las sesiones ordinarias. Varios concejales, como lo han manifestado a este diario, han señalado que muchas de las solicitudes y comentarios que se presentan durante estas sesiones quedan sin respuesta, o no reciben el seguimiento necesario para asegurar que se tomen medidas efectivas.

El concejo municipal debe contar con un papel más activo en la gestión de los problemas cotidianos y soluciones que afectan a los vecinos, y no limitarse a hacer comentarios generales sin obtener resultados concretos. En otros municipios, los concejos cuentan con personal administrativo para oficializar formalmente las solicitudes y seguir el curso de las gestiones hasta que se obtenga una respuesta concreta del alcalde o de las entidades correspondientes. Sin embargo, en Fresia, no se observa este tipo de organización, lo que lleva a que muchas de las preocupaciones de la comunidad simplemente se queden en el aire, sin un seguimiento efectivo.

La falta de claridad en los procedimientos, así como la ausencia de un sistema organizado para el seguimiento de las solicitudes, genera una desconexión entre los concejales y la ciudadanía. Los vecinos, al ver que sus peticiones no son atendidas o resueltas, pierden confianza en las instituciones municipales y sienten que sus voces no son escuchadas. Esto también cuestiona la capacidad de los concejales para influir en la gestión municipal y garantizar que los temas que afectan a la comunidad reciban la atención que merecen.

Además, este caso invita a reflexionar sobre la gestión interna del municipio. Este año, la municipalidad implementó una reestructuración del personal, lo que podría haber afectado la capacidad de respuesta de las distintas áreas encargadas de resolver situaciones de emergencia. Es crucial que se analicen los criterios detrás de estas decisiones y si los cambios en el personal han tenido un impacto negativo en la eficacia de la gestión municipal, sobre todo cuando se trata de procesos que requieren atención inmediata.

Más allá de este caso específico, la tragedia de María Eudolia debería servir como un llamado de atención para el concejo municipal y para las autoridades locales en general. La estructura del concejo debe ser más que un mero foro de consulta; debe ser un órgano que ejerza un rol activo en la solución de los problemas de la comuna, que vigile de cerca el funcionamiento de la administración y que exija responsabilidad a las distintas instancias gubernamentales cuando se detectan fallas en la atención de las necesidades ciudadanas.

En una comuna donde el 36,7 % de la población vive en sectores rurales, fortalecer las delegaciones locales y darles la capacidad de actuar con rapidez, es esencial para evitar que situaciones como la de María se repitan. La descentralización de la gestión operativa no solo aligera la carga administrativa en la sede central, sino que también permite una respuesta más ágil y cercana a las necesidades de los vecinos.

La muerte de María Eudolia Caricheo Pailalef no debe convertirse solo en un tema de indignación pasajera ni limitarse a un debate superficial. Debe ser un llamado urgente para que las autoridades locales, y en particular el concejo municipal, revisen y ajusten los procesos internos que hoy están claramente fallando. La vida y la dignidad de cada persona, especialmente de aquellos en situaciones de vulnerabilidad, deben estar por encima de cualquier traba burocrática o desidia administrativa.